CONSIDERA LOS 10 MANDAMIENTOS DEL SERVICIO CRISTIANO
I. Mostrarás respeto y reverencia
- Los creyentes debemos recordar que la iglesia es la reunión de los santos y el lugar donde juntos adoramos a Dios. Allí somos edificados por la palabra y compartimos todos en compañerismo.
- Por eso, es importante guardar reverencia dentro de la casa de Dios. En cierta manera, esa reverencia se observa en la buena disposición que tenemos hacia otros hermanos y la actitud que demostremos delante de ellos.
- El creyente debe llegar temprano a los servicios de su iglesia para poder participar de toda la experiencia de la adoración.
- Es importante ser parte de todo el programa del servicio para obtener el mayor beneficio. La puntualidad es una forma de expresar el carácter de Cristo en nuestras vidas.
- La iglesia debe ser tratada con igual o mayor aprecio con el que cuidamos y guardamos nuestros propios hogares.
- Todos los creyentes debemos velar por el orden y por la integridad del edifico (la estructura), que representa la iglesia. Por eso los padres son los responsables de supervisar y velar por la conducta de sus hijos.
- El apóstol Pablo dijo “asimismo, que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia”(1 Timoteo 2:9 RVR60). Y aunque en esta ocasión la exhortación era dirigida a las damas, vestir con decencia y con pudor aplica a todos los creyentes (hombres y mujeres) en todo lugar y esto incluye dentro de la iglesia.
- Cuando asistimos a los servicios de nuestra iglesia, debemos siempre llevar nuestra biblia. Y aunque hoy en día gozamos de una gran variedad de aparatos electrónicos, no debemos acostumbrarnos a ellos, pues la Biblia no debe ser tratada como un recurso más.
- Durante el servicio, los creyentes debemos procurar no distraer a las otras personas y tampoco no ser distraídos por alguien.
- Por eso, debemos abstenernos de conversar cuando se predica la palabra. Asimismo, se debe procurar ir al baño antes del servicio y sentarse lo más adelante posible.
- Los creyentes debemos abstenernos de usar teléfonos celulares durante los servicios. Para el efecto es recomendable apagarlos (por completo) hasta el final y así evitaremos distracciones.
- Nuestra atención debe estar enfocada enteramente en la adoración y en la predicación de la palabra.
- El creyente debe llevar y entregar sus diezmos y ofrendas cuando asiste a los servicios de su iglesia. Los diezmos y ofrendas son una expresión de su obediencia y de su adoración a Dios.
- El rey David decía “yo me alegré con los que me decían a la casa de Jehová iremos” (Salmos 122:1). Esta, sin lugar a dudas debe ser la actitud que gobierna los corazones y las mentes de los creyentes cuando van a la casa de Dios.
- La adoración que ofrecemos al Señor empieza en el corazón y por eso debemos cuidar nuestra disposición interna.
- La Biblia nos enseña que los cristianos de la iglesia primitiva compartían “juntos con alegría y sencillez de corazón”(Hechos 2:46).
- Durante un servicio, los miembros de la iglesia se reúnen para adorar a Dios en conjunto, para recibir la palabra y también para tener compañerismo unos con los otros.
- El amor por Dios se expresa primordialmente en el amor por los hermanos.
- Todos los creyentes tenemos la responsabilidad de establecer un lazo de unidad y armonía con el pueblo de Dios y sobre todo con las personas de nuestra congregación.
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