HISTORIAS ANTIGUO TESTAMENTO 10
David y Goliat 1 Samuel 16—17
Como Saúl había desobedecido a Dios, Israel necesitaba un nuevo rey. Dios le dijo a Samuel que visitara a Isaí, un hombre de Belén. Isaí tenía ocho hijos, y uno de ellos sería el nuevo rey de Israel. Entonces, Samuel fue a Belén. Primero, vio al hijo mayor de Isaí, Eliab, que era alto y atractivo. ¡Este debe ser el rey esco- gido por Dios!, pensó Samuel. «No, Samuel», contestó Dios. «Solo puedes ver lo que hay por fuera, pero yo veo el corazón». Uno por uno, los hijos de Isaí vinieron ante Samuel, pero Dios no eligió a ninguno de ellos. «¿Tienes otros hijos?», preguntó Samuel. «Mi hijo menor, David, está cuidando las ovejas», respondió Isaí, y mandó a buscar a David. Cuando David llegó, Dios dijo: «¡Ese es!». Entonces, Samuel derramó aceite sobre la cabeza de David y el Espíritu del Señor descendió sobre él. Pero el Espíritu del Señor dejó a Saúl, y Dios envió un espíritu malo que lo atormentaba. Los sirvientes de Saúl pensaron que la música podía ayudarlo a sentirse mejor. Uno de sus siervos conocía a la persona justa para tocar para el rey… ¡David! Entonces, cuando Saúl se sentía atormentado, David venía y to- caba su arpa. En esa época, los filisteos se prepararon para atacar a Israel, y Saúl envió a su ejército a pelear. Los israelitas acamparon en
una colina y los filisteos en otra, y había un valle en medio de los dos. Los filisteos tenían un guerrero que se llamaba Goliat. ¡Medía casi tres metros de altura! Goliat les gritaba a los israelitas: «¡Envíenme a su mejor hombre, y pelearemos cuerpo a cuerpo!». ¡Pero nadie se animaba a pelear con Goliat! Isaí envió a David para ver cómo estaban sus tres hijos mayo- res, que peleaban en el ejército israelita. David vio a Goliat y ob- servó cómo los israelitas huían aterrorizados. Entonces, David dijo que pelearía contra Goliat. «¡No puedes pelear con Goliat!», le dijo Saúl. Sin embargo, David contestó: «Dios me cuidará». Saúl le ofreció su armadura a David, pero era demasiado gran- de. Entonces, David tomó solo su honda y cinco piedras lisas. Así, marchó a enfrentarse con Goliat. Goliat se burló de David, porque era solo un muchachito. Pero David dijo: «Tú vienes a mí con lanza y espada, ¡pero yo peleo en el nombre de Dios!». Entonces, David corrió hacia Goliat. Sacó una piedra, la arrojó con su honda, ¡y le pegó a Goliat justo en la frente! El gigante cayó de cara al suelo. Con la ayuda de Dios, ¡David venció!
Conexión con Cristo: Los israelitas se enfrentaban a sus enemigos más difíciles, los filisteos. No tenían ninguna oportunidad de ganarle a Goliat, el fuerte guerrero filisteo. Sin embargo, Dios le dio a David poder para vencerlo. David nos re- cuerda a Jesús, que vino a salvarnos de nuestros mayores enemigos: el pecado y la muerte. Cuando recurrimos a Jesús, el héroe supremo, Él nos da la salvación y la vida eterna. Pregunta para relacionar: ¿Quién le dio a David poder para vencer a Goliat? Respuesta para relacionar: Dios le dio a David poder para vencer a Goliat.





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