ESTUDIO BIBLICO: CONOCIENDO AL DIOS VIVO
- LECCIÓN 1. El conocimiento de Dios
- El más elevado de todos los conocimientos
¿Dónde debería comenzar el creyente su estudio del cristianismo? La respuesta es sencilla, aunque no es siempre obvia para todos: El cristianismo es primera y principalmente acerca de la Persona y la obra de Dios. ¡Por lo tanto, deberíamos comenzar nuestro estudio con Él!
- LECCIÓN 2. Creciendo en el conocimiento de Dios
- ¿Cómo viviremos entonces?
Habiendo atestiguado la gran importancia que las Escrituras dan al conocimiento de Dios, debemos preguntarnos: ¿Cómo viviremos entonces?, o ¿cuál debería ser nuestra respuesta apropiada? ¡Debemos recordar siempre que en la vida cristiana no solo nos preocupa qué es lo que debemos conocer, sino también cómo debemos vivir a la luz de lo que conocemos!
- LECCIÓN 3: Dios es uno y tres
- Dios es uno
El testimonio de las Escrituras es que hay un solo Dios verdadero. La creencia en un solo Dios se denomina monoteísmo (griego: mono = uno + theos = dios). La creencia en más de un Dios se llama politeísmo (griego: poly = muchos). La fe cristiana es monoteísta.
- LECCIÓN 4. La deidad del Hijo y del Espíritu
- La palabra deidad viene del latín deitas, la cual denota divinidad o el estado de ser Dios. La deidad del Hijo y del Espíritu Santo son dos de las doctrinas más importantes del cristianismo. Simplemente no se puede ser cristiano sin reconocer que el Hijo y el Espíritu Santo son Dios, la segunda y la tercera Persona de la Trinidad [respectivamente]; el Hijo, quien se hizo carne para nuestra salvación, y el Espíritu, quien mora en cada creyente.
- LECCIÓN 5. Dios es espíritu
- Dios no es material o corporal (i. e., Él no posee un cuerpo físico). Dos de las mayores implicaciones de esta verdad son: (1) Dios no está confinado a ninguna de las restricciones físicas que son tan comunes para la humanidad; y (2) Dios no es visible, por lo tanto, nunca debería ser degradado con imágenes hechas por los hombres. A veces las Escrituras hablan de Dios como si Él poseyera un cuerpo físico.
- LECCIÓN 6. Dios es personal
- Una de las verdades más importantes de la Escritura es que Dios no es una fuerza impersonal, moviendo el universo sin pensar, ni un poder caprichoso que manipula fríamente a Su creación para alcanzar algún fin egoísta. Las Escrituras nos enseñan que Dios es [un Ser] personal (i. e., posee una personalidad distinguible); es consciente de Su propia existencia, posee tanto un intelecto como una voluntad, y es capaz de establecer una relación personal con el hombre.
- LECCIÓN 7. Dios es relacional
- El testimonio de la Escritura es que Dios desea una relación personal con Su creación, especialmente con el hombre, quien ha sido creado a Su imagen (Gén. 1:27). Esta es una de las verdades más grandes del cristianismo. Dios no es una «cosa» impersonal incapaz de tener una relación con otros, y el hombre no es un accidente cósmico, a solas en el universo. Dios creó al hombre para que lo conociera y fuera objeto [o beneficiario] de Su bondad. Cuando la relación del hombre con Dios fue rota por el pecado, Dios envió a Su propio Hijo para que la relación pudiera ser restaurada. Todos los que han sido reconciliados con Dios por medio de la fe en Su Hijo pueden tener la absoluta confianza de que Dios busca una relación personal, vital y creciente con ellos.
- LECCIÓN 8. Dios es grande
- Hay un solo Dios y solo Él es grande. Todos los demás seres y cosas son totalmente dependientes de Su bondad y fuerza. Nunca debería hacerse una comparación entre Dios y alguna criatura o cosa. Como el Creador autoexistente, Él está infinitamente por encima de Su creación dependiente y finita. El arcángel más poderoso no está más cerca de ser como Dios que el microbio más minúsculo. ¡Dios es incomparable! Esta es una verdad importante en el contexto del Cuerpo de creyentes. ¡No hay grandes hombres y mujeres de Dios en las Escrituras o la historia de la Iglesia, sino tan solo hombres y mujeres débiles, pecadores e infieles [siervos] de un Dios grande y misericordioso!
- LECCIÓN 9. Dios es perfecto
- Las Escrituras nos enseñan que Dios es perfecto y no falta nada a Su Persona y Sus obras. No hay ninguna posibilidad de un defecto en Dios. La perfección de Dios tiene unas cuantas implicaciones muy importantes para nosotros: (1) Nos asegura que Dios no cambiará. Él no puede llegar a ser mejor de lo que es porque ya es perfecto, y no puede llegar a ser menos porque dejaría de ser Dios. (2) Nos asegura que Dios es digno de nuestra absoluta confianza.
- LECCIÓN 10. Dios es eterno
- Uno de los atributos más asombrosos de Dios y uno de los muchos que lo distinguen de toda la creación es Su existencia eterna; Él no tiene comienzo ni final. Nunca ha habido un momento en que Él no existiera y nunca habrá un momento en que Su existencia haya cesado. Él es antes de todas las cosas y permanecerá cuando todas las cosas hayan pasado. La eternidad de Dios no significa simplemente que Él siempre ha existido y existirá durante un número infinito de años, sino que además señala que Él es sin tiempo y sin edad, existiendo siempre y nunca cambiando. Ninguna otra persona o cosa creada comparte este atributo con Él. Nosotros somos [o existimos] por un momento, pero Él es para siempre. Él nos hizo, pero nadie hizo a Dios. Nosotros dependemos de Él para nuestra existencia, pero Él no depende de nada ni nadie. Nuestra existencia terrenal pasa como la arena por un reloj de arena, pero Él permanece. Él era Dios, es Dios, y será Dios por siempre.
- LECCIÓN 11. Dios es autoexistente y autosuficiente
- Una de las verdades acerca de Dios que más nos infunde asombro y humildad es que Él es absolutamente libre de necesidad o dependencia. Su existencia, el cumplimiento de Su voluntad y Su felicidad o beneplácito no dependen de ninguna persona o cosa fuera de Sí mismo. Él es el único Ser que es verdaderamente autoexistente, autosuficiente, autosustentado, independiente y libre. Todos los demás seres reciben su vida y bienaventuranza de Dios, pero todo lo que Dios necesita para existir en perfecta felicidad se encuentra en Sí mismo. Dios no tiene carencia ni necesidad, y no depende de nadie. Enseñar o incluso sugerir que Dios hizo al hombre porque Él se sentía solo o incompleto es una grave contradicción a las Escrituras. Dios no creó el universo o al hombre porque tuviera alguna necesidad, sino porque Él deseó dar a conocer la superabundancia de Sus perfecciones, gloria y bondad.
- LECCIÓN 12. Dios es inmutable
- La palabra inmutable proviene del latín immutabilis (in o im = no + mutabilis = mutable o cambiante). Otras palabras tales como invariable, constante y fiel también nos ayudan a entender este atributo divino. La inmutabilidad de Dios significa que Él nunca cambia en Sus atributos o Su consejo. Dios no crece, evoluciona, o mejora; Él ya es perfecto. No puede disminuir [o menguar], deteriorarse, o retroceder, porque entonces dejaría de ser Dios. Lo que Dios es, siempre lo ha sido y siempre lo será. Él no cambia de opinión ni anula un decreto con otro. No hace una promesa y después cambia Sus votos. No amenaza y después no ejecuta. Esto es especialmente consolador, puesto que la posibilidad de que un Dios todopoderoso se vuelva malvado repentinamente o que de pronto cambie de opinión es completamente aterrador. La inmutabilidad de Dios es uno de Sus atributos más importantes porque garantiza que Él y Su Palabra serán lo mismo ayer, hoy y siempre (Heb. 13:8). Él es la única constante en el universo, el único Ser digno de absoluta confianza.
LECCIÓN 13. Dios es omnipotente 83
LECCIÓN 14. Dios es omnipresente 89
LECCIÓN 15. Dios es omnisciente 93
LECCIÓN 16. Dios es santo 99
LECCIÓN 17. Nuestra respuesta a la santidad de Dios 107
LECCIÓN 18. Dios es justo 115
LECCIÓN 19. Nuestra respuesta a la justicia de Dios 121
LECCIÓN 20. Dios es verdadero 127
LECCIÓN 21. Dios es veraz 137
LECCIÓN 22. Nuestra respuesta a la veracidad de Dios 143
LECCIÓN 23. Dios es fiel 149
LECCIÓN 24. Nuestra respuesta a la fidelidad de Dios 153
LECCIÓN 25. La manifestación de la fidelidad de Dios 159
LECCIÓN 26. Dios es amor 167
LECCIÓN 27. Las manifestaciones del amor de Dios 173
LECCIÓN 28. La misericordia de Dios 179
LECCIÓN 29. La gracia de Dios 185
LECCIÓN 30. La paciencia de Dios 191
LECCIÓN 31. Dios es el Creador 197
LECCIÓN 32. Dios es el Sustentador y Dueño de la creación 205
LECCIÓN 33. El propósito de la creación 213
LECCIÓN 34. Nuestra respuesta a Dios el Creador 217
LECCIÓN 35. Dios es Señor sobre todo 221
LECCIÓN 36. Los títulos de Dios como Soberano 225
LECCIÓN 37. La extensión de la soberanía de Dios 231
LECCIÓN 38. Nuestra respuesta a la soberanía de Dios 237
LECCIÓN 39. Dios es el Legislador 245
LECCIÓN 40. Dios es el Juez 253
LECCIÓN 41. La certeza del Juicio 259
LECCIÓN 42. Dios es el Salvador 265
LECCIÓN 43. La obra salvadora del Padre 273
LECCIÓN 44. La obra salvadora del Hijo Parte 1:
La naturaleza de la obra del Hijo 279
LECCIÓN 45. La obra salvadora del Hijo Parte 2:
La obra consumada del Hijo 287
LECCIÓN 46. La obra salvadora del Hijo Parte 3:
La obra del Hijo en el presente 295
LECCIÓN 47. La obra salvadora del Espíritu 299